{"id":640,"date":"2026-01-15T17:12:02","date_gmt":"2026-01-15T15:12:02","guid":{"rendered":"https:\/\/elcall.cat\/historia\/leyendas\/"},"modified":"2026-01-15T17:12:02","modified_gmt":"2026-01-15T15:12:02","slug":"leyendas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/elcall.cat\/es\/historia\/leyendas\/","title":{"rendered":"Leyendas"},"content":{"rendered":"<h2>La casa \u00abEl Call\u00bb de Od\u00e8n<\/h2>\n<p>En la casa \u00abEl Call\u00bb de Od\u00e8n guardaban una toalla de dichas mujeres. La presencia en esta casa se explica de muchas maneras: cay\u00f3 de una mujer en pleno vuelo; fue encontrada al pie del riachuelo olvidado por la mujer, es una ofrendas de agradecimiento por la noble acogida constante en todas las predichas mujeres dada por la \u00abama\u00bb a las que viven bajo la \u00abcharca de Aliny\u00e0\u00bb-cima de el monte de Od\u00e8n. Cualidades atribuidas a la toalla: secarse con ella la cara preserva de granos, eczemas, brians, todas las eixidures de sangres sucias, infectos, nada pueden los malos aires pest\u00edfera, fr\u00edos o calientes, en el armario que guarda , nunca ning\u00fan insecto da\u00f1ar\u00e1 la ropa, y la blanca ser\u00e1 curandera en parches, emplastaments y vendas. Tras la detallada relaci\u00f3n de las bienaventuranzas otorgadas al Call por la toalla, tanto en los frutos de la tierra como en los caudales, concluyen: \u00ablos due\u00f1os abandonaron la casa donde dejaron la toalla, ha venido la guerra civil y los disturbios han da\u00f1ado la pieza, extraviada, perdida, robada, &#8230; no dud\u00e9is, el Call ha dejado de existir; como una encina destello aguantar\u00e1 unos a\u00f1os, \u00abperdido el tesoro, perdida la casa\u00bb. A algunos vecinos no les har\u00eda mudar de parecer.    <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-221 size-large lazyload\" data-src=\"https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-1024x598.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"598\" data-srcset=\"https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-1024x598.jpeg 1024w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-300x175.jpeg 300w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-768x448.jpeg 768w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-1536x896.jpeg 1536w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-1700x992.jpeg 1700w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-1100x642.jpeg 1100w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-773x451.jpeg 773w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770-340x198.jpeg 340w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/casa-e1768560041770.jpeg 2000w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/598;\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>La due\u00f1a de El Call<\/h2>\n<p>La casa del Call, situada en el rellano, en un alero de la monta\u00f1a de Od\u00e8n, en un lugar privilegiado: como un mirador de donde se domina gran parte de Catalu\u00f1a, se apama los pinares del Solson\u00e8s y se tiene a los pies la alta Ribera Salada, con toda su variedad de verdes, oscuros y densos, del pino negro; o bien aquellos otros m\u00e1s llamativos y claros que el oto\u00f1o toma en rojo, en naranja y en dorado. Una gran casa donde todav\u00eda se puede captar el regusto de una cierta rusticidad, en la sala o en el fuego de rollo, con todo el encanto de una solariega que viv\u00eda inmersa dentro de un estilo de vida de una gran serenidad y que sab\u00eda sacar provecho de las cosas m\u00e1s sencillas d\u00e1ndoles un cariz m\u00e1gico y rom\u00e1ntico, a pesar de la lengua que, a pesar de la lengua, ternura. Pero una casa sin agua. Hab\u00eda que ir a buscarla a la fuente que m\u00e1s adelante llamar\u00edan \u00abdel demonio\u00bb, y que ahora mana, mansa, dentro de la entrada, al extremo de un fregadero de abrevadero, para quien quiera hacer una cata, a morro oa gallet.   <\/p>\n<p>Aquel bien de Dios del agua, en torno a la cual naci\u00f3 la leyenda. Aburrida de trajinar agua de la fuente, aquella moza, criada, \u00a1dec\u00eda que estaba harta! Todo el d\u00eda arriba y abajo, cargada de botijos y cubos. Aquel a\u00f1o, por la fiesta mayor de Od\u00e9n, cuando parec\u00eda que el cielo quisiera asar la tierra, por la Virgen de Agosto, en el pico del verano, la gran sala del Call herv\u00eda de parientes e invitados, y ella, \u00a1venga botijos de agua fresca! Adem\u00e1s, cuestas arriba y despu\u00e9s deshaciendo el camino con cubos y barrancos chorreando de agua, tambi\u00e9n para los animales de las establos. Tantos encuentros, mulas y burras para abrevar y ella, llena de sofocos, con el pensamiento en la plaza, fijada de alg\u00fan soltero bailador, mudado de fiesta y con los pies ligeros, con los que ya no ten\u00eda que pensar. Ese a\u00f1o tampoco. Porque el agua enseguida hac\u00eda corto y ten\u00eda que subir a la fuente y volver a bajar, y ayudar a hacer la cena, y\u2026 \u2013\u00a1Resotre de due\u00f1o!, \u00a1ve que le costar\u00eda hacer un canal que le llevara el agua a casa! \u00a1Cuestas arriba, que ir\u00eda sola!\u2013 Pero no. El agua estaba lejos. \u00a1Lo sab\u00eda bastante ella!, que estaba harta y aburrida de afilar aquel camino que la privaba de ir a la romer\u00eda, a saltar cuatro danzas. \u00a1Todo por un nada! -\u00a1Cagunlospedrer!- Todo el mundo en la plaza y ella, venga trajinar agua. Como si quisiera llenar una cueva que enseguida era seca. Comenta como una mata de guindillas, le dol\u00eda por el baile, y sub\u00eda como una frijolera, enfurecida, a punto de tirar escaleras abajo botijo \u200b\u200by cubos. \u2013\u00a1Mirad qu\u00e9 digo: Que me dar\u00eda al demonio para tener el agua al pie de casa! Que dice lleva la garganta aterrada. Un hombre malcarado y herre\u00f1o que ped\u00eda al ama por la inquietud de la criada. \u2013Nada, hombre, nada. Que se ha enquimerado con el baile y rondina porque la fuente se le hace lejos. Tanto, que hace un momento se desga\u00f1itaba a decir que se entregar\u00eda al demonio para tener el agua al pie de casa!\u2013 Una afirmaci\u00f3n de que la moza no retrocede.<\/p>\n<p>Que dice que se entregar\u00eda con agrado si antes de terminada la fiesta mayor el chorro de la fuente rag\u00e9s al pie de la puerta. \u2013\u00a1Trato hecho!\u2013 responde el hombre. -\u00a1Palabra aceptada!, antes de que en la madrugada no cante el gallo negro, \u00a1tendr\u00e1s el agua dentro de casa!-, y pronunciadas estas palabras, el hombre sale, que dice, se le ha girado mucho trabajo. Lo que hace aplastar la carcajada de las dos mujeres, que hacen la cena y ponen mesa hablando todav\u00eda de aquel hombre tan raro. \u2013Un pasavolante sonado\u2013, dice el ama. -\u00a1Que si nos llevara el agua a casa no te dejar\u00eda ir sola al baile, que lo suficiente te acompa\u00f1ar\u00eda!- Trasiego de ollas y cazuelas en los fogones. La cena a medias, y de fuera sienten un estruendo de picos y palas, magalls, barrenas, rocas que se resquebrajan y mazos que las desmenuzan. \u00a1Las mujeres paran la oreja y parece que no pueda ser!, al tiempo que en el gallinero canta el gallo blanco y, en la oscuridad de la noche, una voz arrastrada, \u00e1spera y oxidada dice: \u2013\u00a1Trabajo pase adelante! barrenas, el trueno de los mazos y el gemido de la resquebrajilla de rocas. Una gran tamborinada bajo las estrellas que han huido del cielo.<\/p>\n<p>\u00a1Como si el mundo hubiera perdido el sendero! Atordidas por la evidencia, procuran mantener el pensamiento sereno. Un reba\u00f1o de pensamientos les da vueltas por la cabeza, y sienten un segamento de piernas, como un varapalo, cuando lo temple en la oscuridad tan gruesa ha desvelado el gallinero. Canta el gallo rubio, y aquella voz tan conocida, la voz de aquel hombre tan extra\u00f1o que la cr\u00edacita ni ha escuchado cuando ha prometido que volver\u00eda, ahora agrietada y a\u00fan m\u00e1s \u00e1spera, como si escupiera brasas de fuego y las hiciera silbar, al rojo vivo, manda: -\u00a1Cada hombre trabaje por dos!- \u00a1Da igual, no importa! La tierra huele h\u00fameda y, dentro del Call, aquella casa que hace cuesta arriba, las dos mujeres ya ni se escuchan una a otra. Comparten el silencio, los latidos del coraz\u00f3n y las maquilladas en el agujero negro de la noche. Pero el ama no pierde la calma y, socarrona, porque se ve capaz de batir al mismo demonio, manda a la criada: -Ve al gallinero, coge el gallo negro y m\u00e9telo de cabeza en el barre\u00f1o-. Aquel gallo, negro como un cuervo, que aterrado, canta antes de tiempo y en seco hace parar las obras del demonio. Antes de que, mansamente, el agua mane en la entrada; en un extremo del fregadero de abrevar, y hoy en d\u00eda a trav\u00e9s de un grifo art\u00edstico, de hierro fundido, que Pep Call, el actual propietario, trajo de Italia. Un grifo trabajado con una cabeza entre drag\u00f3n y bestia extra\u00f1a, estremecedor. Como una instant\u00e1nea de la pose que debi\u00f3 de hacer el demonio al verse derrotado.<\/p>\n<p>Canto lo blanco, canto lo rubio mientras que el negro no fuera. En una de las salas interiores de los \u00abagujeros de los moros\u00bb -Canalda-donde no lega el bullicio de los hombres y muy dif\u00edcil la llama de la luz de tea que le ilumina el paso, ganado el estrecho corredor entre en una amplia sala y los pocos pasos \u00bfve una palanca estrecha que conduce a nuevas estancias- salva un estanque- Y sobre la palanca derecha, \u00bfinm\u00f3vil la due\u00f1a del Call, encantada? petrificada? convertida en estalactita? La gente pregunta apaciguada el porqu\u00e9 del castigo. Unos afirman que rompi\u00f3 la palabra de casamiento con el R. de Canalda, y perdi\u00f3 las joyas; \u00bflas qued\u00f3? Otros dicen que era plenamente inocente, era s\u00f3lo una confidente de una mujer de humo y agua, que airada por el futuro casamiento del traje a sus covalente, otros aseguran que siempre hab\u00eda sido mujer de humo y agua, que cautiv\u00f3 al heredero del Call por su hermosura y, harta del traj\u00edn casero, abandon\u00f3 el marido y los hijos; dese\u00f3 volver al covalente con sus compa\u00f1eras, pero la castigan a permanecer plantada sobre la palanca y no entrar\u00e1 nunca m\u00e1s en el COVAL m\u00e1gico, ni correr\u00e1 por Ribera Salada hasta que alguien la desencante.       <\/p>\n<p>Lo han intentado, pero la llama de las teas se apaga siempre; caminar sobre la estrecha palanca despavorido los m\u00e1s atrevidos, y aunque el rumor fina tal un silbato suave, un ruido como la pronunciaci\u00f3n de una ssssss largu\u00edsima, ensucia a todos y la gente mira compasiva la imagen de pie, sobre la fat\u00eddica palanca&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Cal Reguer, de Canalda<\/h2>\n<p>Hab\u00eda una familia de la que la mujer, lo sab\u00eda todo el mundo, era de humo y agua. Lo cierto es que cada d\u00eda a la noche la due\u00f1a y su hija se untaban de un aceite guardado bajo la piedra del fuego y al momento pasaban la chimenea y se fund\u00edan entre las negras sombras nocturnas. Un d\u00eda el mozo nuevo que cada d\u00eda a las doce de la noche ve\u00eda luz al fuego, intrigado quiso saber qu\u00e9 suced\u00eda. Espera escondido que toquen las doce y ve como llegan poco a poco la due\u00f1a y la hija, se untan, suben a la chimenea y se pierden entre la oscuridad de la noche. Tambi\u00e9n \u00e9l quiere probarlo. Tiene miedo, por eso se liga con el caja-banco y se unta. Una vez untado pasa con el caja-banco sin darse cuenta de la chimenea y cae en la profunda valle de Isanta. Pisado de la ca\u00edda vuelve a casa y cuenta que le ha pasado al due\u00f1o, que ignora las fugas nocturnas de su mujer. Cuando la hija fue casadera, la maridan con el Call de Od\u00e8n, el d\u00eda de la boda dice a su marido: \u00abnunca, para nunca, para enfadado que est\u00e9s me dir\u00e1s: mujer de humo y agua\u00bb. Pasan unos a\u00f1os, un d\u00eda se tienen cuatro palabras los esposos, airado el hombre rebate por la cara de la mujer: \u00abya no ser\u00edas mujer de humo y agua\u00bb. Como un endeble aliento se desvanece la mujer y pasan d\u00edas y d\u00edas sin saber nada. Un d\u00eda que las hijas guardaban un escabot de ovejas, se les presenta, las peina, las arregla y proh\u00edbe que lo digan a su padre y se fue. La primera vez callan; al d\u00eda siguiente se vuelve a presentar ya la tercera vez lo cuentan, y dicen que mientras los pasa el escarpidor deben coser sus faldas. D\u00f3ciles, las ni\u00f1as empiezan a coser sus faldas con las de su madre, ella advierte, encendido, y grita: \u00abnunca m\u00e1s me ver\u00e1n\u00bb. Se funde la madre y las hijas se plantan a correr como almas en pena hasta el umbral de su casa.              <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-223 size-large lazyload\" data-src=\"https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-1024x630.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"630\" data-srcset=\"https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-1024x630.jpeg 1024w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-300x185.jpeg 300w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-768x472.jpeg 768w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-1536x945.jpeg 1536w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-1700x1046.jpeg 1700w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-1100x677.jpeg 1100w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-773x475.jpeg 773w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946-340x209.jpeg 340w, https:\/\/elcall.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/reguer-e1768560069946.jpeg 2000w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/630;\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>La fuente del Demonio<\/h2>\n<p>La casa del Call, situada en el rellano, en un alero de la monta\u00f1a de Od\u00e8n, en un lugar privilegiado: como un mirador donde se domina gran parte de Catalu\u00f1a, s&#8217;apama los pinares del Solson\u00e8s y se tiene a los pies del alta Ribera Salada, con toda su variedad de verdes, oscuros y densos, de pino negro, o bien aquellos otros m\u00e1s llamativos y claros que el oto\u00f1o toma en rojo, en naranja y en dorado. Una gran casa donde todav\u00eda se puede captar el sabor de una cierta rusticidad, en la sala o en el fuego de rollo, con todo el encanto de una casa solariega que viv\u00eda inmersa en un estilo de vida de una gran serenidad y que sab\u00eda sacar provecho de las cosas m\u00e1s sencillas d\u00e1ndoles un car\u00e1cter m\u00e1gico y rom\u00e1ntico, utilizando un lenguaje que, a pesar de su rudeza, era relleno de sinceridad y de ternura. Una casa, pero, sin agua. Hab\u00eda que ir a buscar a la fuente que m\u00e1s adelante llamar\u00edan \u00abdel demonio\u00bb, y que ahora mana, mansa, dentro la entrada, en el extremo de una pila de beber, para quien quiera hacer una cata, a morro o en porr\u00f3n. Aquel bien de Dios del agua, en torno a la cual naci\u00f3 la leyenda. Aburrida de trajinar agua de la fuente, esa moza, criada, dec\u00eda que estaba harta! Todo el d\u00eda arriba y abajo, cargada de c\u00e1ntaros y cubos. Aquel a\u00f1o, por la fiesta mayor de Od\u00e8n, cuando parec\u00eda que el cielo quisiera asar la tierra, por la Virgen de Agosto, en el pico del verano, la gran sala del Call herv\u00eda de parientes e invitados, y ella , venga c\u00e1ntaros de agua fresca! Antes, costas arriba y luego deshaciendo el camino con cubos y c\u00e1ntaros chorreando de agua, tambi\u00e9n para los animales de los establos. Tantos machos, mulas y burros para abrevar y ella, llena de sofocos, con el pensamiento en la plaza, fijada de alg\u00fan soltero trabajador, mudado de fiesta y con los pies ligeros, con quien ya ni era necesario que pensara. Aquel a\u00f1o tampoco. Porque el agua enseguida hac\u00eda corto y ten\u00eda que subir a la fuente y volver a bajar, y ayudar a hacer la cena, y &#8230;-Reixotre de due\u00f1o!, Ve que le costar\u00eda hacer una canal que le condujera el agua en casa! De costas arriba, que ir\u00eda sola! &#8211; Pero no. El agua estaba lejos. Lo sab\u00eda ella!, Que estaba harta y aburrida de afilar ese camino que la privaba de ir a la romer\u00eda, a triscar cuatro danzas. Todo ello por un no-nada! -Cagunlospedrer! &#8211; Todos a la plaza y ella, venga acarrear agua. Como si quisiera llenar un cesto que enseguida era seco. Picante como una mata de bichos, le dol\u00eda por el baile, y sub\u00eda como una fesolera, enfurecida, a punto de tirar escaleras abajo c\u00e1ntaro y cubos. -Que vea que os digo: Que me dar\u00eda al demonio para tener el agua al pie de su casa! &#8211; Momento aquel en que llaman a la puerta y aparece un caminante que,-valgamd\u00e9u-, tambi\u00e9n quer\u00eda agua. Que dice lleva la garganta reseca. Un hombre hosco y robusto que ped\u00eda a la due\u00f1a por inquietud de la criada. -Nada, hombre, nada. Que se ha inquieto con el baile y refunfu\u00f1a porque la fuente se le hace lejos. Tanto, que hace un momento se desga\u00f1itaba a decir que se entregar\u00eda al demonio para tener el agua al pie de su casa! &#8211; Una afirmaci\u00f3n que la moza no retrocede. Que dice que se entregar\u00eda con gusto si antes de terminada la fiesta mayor el chorro de la fuente manara al pie de la puerta. -Trato hecho! &#8211; Responde el hombre. -Palabra aceptada!, Antes que en la madrugada que cante el gallo negro, tendr\u00e1s el agua dentro de casa! &#8211; Y pronunciados estas palabras, el hombre sale, que dice, se le ha girado mucho trabajo. Lo que hace estallar la risa de las dos mujeres, que hacen la cena y paran mesa hablando todav\u00eda de aquel hombre tan extra\u00f1o. -Un ocasional sonado-, dice la due\u00f1a. -Que si nos llevara el agua en casa no te dejar\u00eda paso ir sola al baile, que bastante te acompa\u00f1ar\u00eda! &#8211; Trasiego de ollas y cazuelas en los fogones. La cena a medias, y de fuera sienten un estruendo de picos y palas, pico, barrenas, rocas que resquebrajan y mazos que las desmenuzan. Las mujeres paran la oreja y parece que no pueda ser!, Al mismo tiempo que el gallinero canta el gallo blanco y, a la oscuridad de la noche, una voz arrastrada, \u00e1spera y oxidada dice:-Trabajo pase adelante! &#8211; Abren la ventana por la noche, acostada y oscura, como una manta empapada de sudor, y desde el sendero que conduce a la fuente les llega el lloriqueo de los barrenos, el trueno de los mazos y el gemido del esberladissa de rocas. Una gran tormenta bajo las estrellas que han huido del cielo. Como si el mundo hubiera perdido el seso! Aturdidas por la evidencia, procuran mantener el pensamiento sereno. Un reba\u00f1o de pensamientos los vuelta por la cabeza, y sienten un segament de piernas, como una bofetada, cuando el temple en la oscuridad tan gruesa ha desvelado el gallinero. Canta el gallo rubio, y aquella voz tan conocida, la voz de aquel hombre tan extra\u00f1o que la criadita ni ha escuchado cuando ha prometido que volver\u00eda, ahora resquebrajada y a\u00fan m\u00e1s \u00e1spera, como si escupiera brasas de fuego y las hiciera silbar, rojo , manda:-Cada hombre trabaje por dos! &#8211; No importa, da igual todo! La tierra huele h\u00fameda y, en el Call, la casa que hace cuesta arriba, las dos mujeres ya ni se escuchan una a la otra. Comparten el silencio, los latidos del coraz\u00f3n y las magallades el agujero negro de la noche. La due\u00f1a, sin embargo, no pierde la calma y, socarrona, porque se ve capaz de batir el mismo demonio, manda a la criada:-Ve al gallinero, coge el gallo negro y lo encierra de hacia el barre\u00f1o-. Ese gallo, negro como un cuervo, que aterrorizado, canta antes de tiempo y en seco hace parar las obras del demonio. Antes de que, mansamente, el agua salga a la entrada, en un externos de la pila de abrevar, y hoy en d\u00eda a trav\u00e9s de un grifo art\u00edstica, de hierro fundido, que Pep Call, el actual propietario, llevar de Italia. Un grifo trabajada con una cabeza de entre drag\u00f3n y bestia extra\u00f1a, aterrador. Como una instant\u00e1nea del puesto que deb\u00eda hacer el demonio al verse derrotado. Cante el blanco, cante lo rubio mientras que el negro no fuera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La casa \u00abEl Call\u00bb de Od\u00e8n En la casa \u00abEl Call\u00bb de Od\u00e8n guardaban una toalla de dichas mujeres. 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